Esta casa, construida en hormigón, se caracteriza por sus planos en voladizo, que crean una sensación de ligereza y modernidad. El diseño aprovecha al máximo las visuales al mar, orientando los espacios principales hacia el horizonte. En el tercer piso, destaca una pileta que no solo ofrece un espacio de disfrute, sino que también actúa como un mirador exclusivo para contemplar el paisaje costero.
El uso de hormigón, junto con el juego de volúmenes, da como resultado una arquitectura contemporánea, sofisticada y perfectamente integrada al entorno natural.